Última actualización: 6 de octubre de 2026
«Pagar alquiler es tirar el dinero» y «una hipoteca te ata de por vida» son dos frases habituales que no sirven para decidir. La pregunta útil es otra: ¿cuánto te cuesta cada opción en tu situación concreta y cuánto riesgo estás dispuesto a asumir? En esta guía te proponemos un método sencillo para compararlas con números, con un ejemplo a diez años. Es un ejercicio ilustrativo con supuestos que debes sustituir por los tuyos: no predice el futuro ni dice qué te conviene.
Por qué la comparación no es tan simple
Cuando alquilas, pagas por usar la vivienda y ese dinero no se recupera. Cuando compras, una parte de la cuota amortiza capital, que pasa a formar parte de tu patrimonio, y otra parte son intereses, que sí se pierden. Pero la compra tiene además costes que no siempre se ven: impuestos y gastos iniciales, mantenimiento, seguros, IBI y comunidad, y el hecho de inmovilizar un ahorro que podría estar en otra parte. Comparar solo la cuota con el alquiler es el error más extendido.
Los cuatro costes de comprar
- Intereses de la hipoteca: la parte de la cuota que no reduce deuda.
- Gastos de la compra: impuestos (ITP, o IVA y AJD en obra nueva), notaría, registro, gestoría y tasación. Los vemos en gastos de comprar una vivienda y en ITP por comunidades. No se recuperan al vender.
- Mantenimiento y tributos de propietario: IBI, comunidad, seguro y reparaciones. Una referencia habitual es reservar en torno al 1 % del valor de la vivienda al año, aunque varía mucho.
- Coste de oportunidad: lo que habrías podido obtener con el dinero de la entrada y los gastos si lo hubieras invertido o ahorrado en lugar de usarlo en la compra.
A cambio, comprar te da la posible revalorización o pérdida de valor de la vivienda y el capital que vas amortizando.
Ejemplo a diez años
Supuestos
- Vivienda de 220.000 €. Alquiler equivalente: 900 € al mes, con subida del 3 % anual.
- Entrada del 20 % (44.000 €) y gastos de compra del 10 % (22.000 €): 66.000 € de ahorro inicial.
- Hipoteca de 176.000 € a 30 años con tipo fijo del 3 %: cuota de unos 742 € al mes.
- Mantenimiento, IBI y comunidad: 1 % anual del valor (2.200 € al año).
- El ahorro inicial, si no compras, rendiría un 2,5 % anual neto.
- Horizonte: 10 años, y después vendes (o dejas de alquilar).
Resultados aproximados
| Concepto a 10 años | Comprar | Alquilar |
|---|---|---|
| Intereses pagados | 46.800 € | – |
| Gastos de la compra (no recuperables) | 22.000 € | – |
| Mantenimiento, IBI y comunidad | 22.000 € | – |
| Coste de oportunidad de los 66.000 € | 18.500 € | – |
| Alquileres pagados | – | 123.800 € |
| Coste total (sin tener en cuenta el valor de la vivienda) | 109.300 € | 123.800 € |
Además, al cabo de diez años habrías pagado unos 89.000 € en cuotas, de los que unos 42.200 € son capital amortizado: te quedan unos 133.800 € de deuda pendiente. Ese capital no es un coste, sino patrimonio, y está incluido al contar solo los intereses.
Ahora añade el valor de la vivienda:
- Si el precio no cambia (220.000 €): el coste de comprar sigue siendo 109.300 €, unos 14.500 € menos que alquilar.
- Si sube un 2 % anual (hasta unos 268.200 €): la revalorización compensa unos 48.200 € y el coste neto de comprar baja a unos 61.100 €.
- Si cae un 10 % (22.000 €): el coste de comprar sube a unos 131.300 €, por encima del alquiler.
En este escenario concreto, comprar sale algo más barato mientras la vivienda no baje más de un 6,6 % en diez años. No es una conclusión general, solo el resultado de estos números.
Si el alquiler es más barato
Repite el cálculo con un alquiler de 700 € al mes: el gasto en alquileres a diez años baja a unos 96.300 €, por debajo de los 109.300 € de comprar con precio estable. En ese caso alquilar sería más barato salvo que la vivienda se revalorice más de unos 13.000 € (un 6 % en total). Cuanto menor sea el alquiler respecto al precio de compra, más favorable resulta alquilar. Un indicador rápido es dividir el alquiler anual entre el precio: aquí, 10.800 / 220.000 ≈ 4,9 %; si es mucho menor, el alquiler suele salir comparativamente barato.
Lo que el cálculo no recoge
- Costes de venta (agencia, plusvalía municipal, cancelación de la hipoteca): pueden restar varios puntos del precio.
- Cambios del tipo de interés si la hipoteca es variable. Con el Euríbor a 12 meses en torno al 3,31 % a 24 de septiembre de 2026, la cuota podría cambiar; consulta qué es el Euríbor y cómo afecta a la cuota.
- Fiscalidad: con carácter general, la deducción estatal por adquisición de vivienda habitual en el IRPF desapareció para compras posteriores a 2012, pero conviene comprobar las deducciones de tu comunidad en la Agencia Tributaria.
- Ayudas: existen ayudas al alquiler para jóvenes (ayudas al alquiler para jóvenes) y ayudas o avales para comprar (ayudas a la compra por comunidades, aval ICO).
- Valor no financiero: estabilidad, libertad para reformar, movilidad laboral o necesidad de cambiar de ciudad.
Preguntas para decidir
- ¿Cuánto tiempo vas a vivir ahí? Con menos de cinco años, los gastos iniciales suelen pesar demasiado. Cuanto más largo el horizonte, mejor se diluyen.
- ¿Puedes pagar la cuota con comodidad? Calcula con el ratio del 35 % en cuánto te pueden prestar. Si estás cerca del límite, el riesgo crece.
- ¿Te queda colchón de ahorro tras la entrada? Comprar vaciando todos tus ahorros te deja sin margen ante imprevistos. Revisa el ahorro necesario.
- ¿Tu empleo es estable? Si dudas, mira las guías de contrato temporal o autónomos.
- ¿Qué harías con la diferencia? Alquilar solo compensa si realmente ahorras e inviertes la diferencia con disciplina; si no, comprar funciona como ahorro forzoso.
- ¿Qué tipo de hipoteca elegirías? Compara fija, variable y mixta y fíjate en la TAE.
Cómo hacer tu propio cálculo
- Anota el precio de la vivienda y el alquiler de una similar en la misma zona.
- Calcula entrada, gastos y cuota de la hipoteca con un tipo realista.
- Estima mantenimiento e impuestos del propietario (por ejemplo, el 1 % del valor).
- Decide un horizonte y una rentabilidad prudente para tu ahorro.
- Prueba tres escenarios de precio: baja, estable y sube.
- Compara el coste total de cada opción, y no solo la cuota mensual.
Si decides comprar, la guía de pasos para comprar tu primera vivienda te ayudará con el proceso, y el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 resume el marco de ayudas.
Conclusión
No hay una respuesta universal. Comprar tiende a salir mejor cuanto más tiempo te quedes, más barata sea la financiación y menor sea el precio respecto al alquiler; alquilar gana cuando necesitas flexibilidad, tienes poco ahorro tras la entrada o el alquiler es bajo en relación con el precio. Haz las cuentas con tus datos, prueba escenarios pesimistas y decide con margen de seguridad.
Fuentes
- Banco de España: Portal del Cliente Bancario
- Banco de España: Informe de Estabilidad Financiera (acceso a la vivienda: entrada, gastos y capacidad de pago)
- BOE: Ley 5/2019, reguladora de los contratos de crédito inmobiliario
- Agencia Tributaria: Sede electrónica
- ICO: Línea de avales para la adquisición de primera vivienda
Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento financiero ni legal.